El proyecto
Una casa con techo a dos aguas es la que cualquiera dibuja de memoria.
En 1753, Marc-Antoine Laugier imaginó la cabaña primitiva: cuatro troncos, unas vigas y una cubierta inclinada. La Casa MR parte de esa figura y la trabaja con precisión: volúmenes simples a dos aguas, un hastial vidriado que deja ver el interior y aleros que se prolongan sobre la terraza.
Lo que pasa afuera es igual de importante. Junto a la piscina, la terraza de madera baja hacia el jardín en peldaños anchos, como gradas. Hay un fogón entre jardineras de madera y helechos, un patio de grava con un solo arbusto al centro y muros de piedra que contienen el terreno.
Adentro, el cielo de madera sigue la pendiente de la cubierta y acerca la escala del techo a la mesa del comedor. Al otro lado del vidrio, el quincho, con su barra de madera y su estructura con vegetación colgante, forma un umbral entre la casa y el jardín: ni del todo adentro, ni del todo afuera.
Video
Del exterior al interior: un recorrido continuo por la casa, tal como se vive.
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