Habitar
La arquitectura como reconciliación
Pallasmaa y Los ojos de la piel: una arquitectura de todos los sentidos, no solo de la vista.
Natalia Matus de la Parra · Arquitecta
2 min de lectura

«La arquitectura es el arte de la reconciliación entre nosotros y el mundo.»
Pallasmaa escribió Los ojos de la piel como una advertencia: la arquitectura se había vuelto un arte de la vista, de imágenes pensadas para ser fotografiadas. Frente a eso propone una arquitectura de todos los sentidos: el peso de una puerta, el eco de un pasillo, la temperatura de un muro de piedra, el olor de la madera.
El tacto como sentido de fondo
Para Pallasmaa, todos los sentidos, incluida la vista, son extensiones del tacto: un edificio se experimenta con el cuerpo entero. La mano reconoce la temperatura de la piedra, el pie registra el cambio de pavimento y el oído mide el tamaño de un recinto antes que la vista.
Palabras que desaparecieron
«Belleza, inspiración, embrujo, magia, sortilegio, encantamiento, serenidad, silencio, intimidad y asombro.»
Al recibir el Premio Pritzker, Luis Barragán advirtió que esas palabras habían desaparecido de las publicaciones de arquitectura. Ninguna se puede fotografiar del todo: hay que estar ahí.
Lo que buscamos en un proyecto
- Luz: dónde cae a cada hora y en cada estación.
- Materia: lo que se toca, la madera, la piedra, la tierra.
- Sonido: el agua, el viento, el eco de un pasillo.
- Recorrido: por dónde se llega y dónde uno se detiene.
La paradoja no se nos escapa: lo decimos con imágenes. Por eso cada render que mostramos intenta mostrar algo más que una vista: dónde cae la luz, qué se toca, por dónde se camina.
Nuestra lectura: proyectar es mediar entre el cuerpo, la luz, la materia y el paisaje. Una casa no solo se mira; se recorre, se toca y se escucha.
Referencias
- Juhani Pallasmaa, Los ojos de la piel. La arquitectura y los sentidos (Gustavo Gili, 2006; ed. original 1996), p. 72.
- Luis Barragán, discurso de aceptación del Premio Pritzker (1980).


